VPH Virus del Papiloma Humano

Hay cientos de tipos de virus del papiloma humano (VPH); la gran mayoría son inofensivos. Pero algunos tipos de VPH se consideran de "alto riesgo" porque es más probable que estos evolucionen hacia el cáncer de cuello uterino. El VPH se transmite típicamente a través del contacto de piel a piel, y es igualmente común en hombres y mujeres. Casi todas las personas sexualmente activas tienen una infección de VPH en algún momento de sus vidas. 

En la mayoría de casos, la respuesta inmunológica del cuerpo controla una infección de VPH de alto riesgo y este virus regresa a niveles no detectables. Sin embargo, el pequeño porcentaje de VPH de alto riesgo que persiste con el tiempo y se mantiene detectable requiere un programa de detección eficaz para monitorear esta infección por VPH y para intervenir para prevenir su progresión al cáncer cervical según sea necesario. 

Existen diferentes pruebas de tamizaje; la más conocida es la prueba de Papanicolaou. El Papanicolaou detecta anomalías celulares del cuello uterino que pueden ser un signo de pre-cáncer. La inspección visual con ácido acético (IVAA) es una opción de bajo costo que detecta anomalías del cuello uterino (por ejemplo, pequeñas lesiones) en el momento de hacer la inspección visual. Con este método se evitan retrasos relacionados al procesamiento de muestras. Sin embargo, tanto la prueba de Papanicolaou como el IVAA tienen altas probabilidades de dar resultados falsos negativos o falsos positivos. Otra prueba de tamizaje, la prueba molecular del VPH, detecta la presencia del VPH de alto riesgo y es la opción con mayor sensibilidad (menos falsos negativos) actualmente disponible. 

Una infección de VPH que ha retrocedido a niveles indetectables puede resurgir en el futuro. Debido a esto, no hay forma de saber si un VPH recién detectado fue adquirido la semana pasada o hace diez años. Los factores de riesgo modificables para la progresión del VPH al cáncer incluyen la larga duración (>5 años) del uso de anticonceptivos orales, más de cinco nacimientos a término y el uso de tabaco. Sin embargo, la forma más eficaz de evitar el cáncer de cuello uterino es someterse a exámenes rutinarios y seguir las recomendaciones de tratamiento cuando sea necesario.